«Volver a las grandes entrevistas de la historia demuestra que en el género está todo inventado»
En
la entrevista lo fundamental es alguien que se sienta frente a alguien y
dialogan. El lector del periódico debe ser inquieto y activo, por eso la mejor
manera de atraer es contar historias. Los escritores cuando escriben, utilizan
mucho la técnica de parafrasear y hacer un guiño al lector, con ello podemos
aludir a Cien años de soledad. Por
otra parte, el buen entrevistador se niega a que lean su entrevista antes de
que sea publicada. En los periódicos los artículos, muchos de ellos, tienen lo
que se llama un gancho, es decir, un elemento que enganche. El gancho para
hablar de algo (por ejemplo el centenario de Santa Teresa de Jesús). Las entrevistas
clásicas datan del siglo xix, pero
es en el xx cuando se convierte en
género estrella. Así, de acuerdo con Sylvester, la primera entrevista moderna,
supuestamente, fue en 1859 al mormón Brigham Young con el periodista Horace
Greeley, y en ella se explican todas las bases del oficio. Hacen falta,
sustancialmente, tres cosas para una buena entrevista:
- Entradilla o presentación del personaje, es decir, su retrato. El entrevistador tiene que saber no solo las cosas que todo el mundo sabe del entrevistado. Una entradilla es cuando uno se empieza a preguntar el por qué, es más o menos detallada, presentación del personaje
- Plano de situación de dónde lo encontró el periodista. El retrato del mismo y el plano de situación de cómo se comporta, cómo es su casa, descripción de estos elementos nos ayudan a entender el personaje.
- Explícitos, donde pueden haber altibajos que se dan de forma oculta y que en toda entrevista se encuentran.
Así
las entrevistas tienen zonas oscuras, de aburrimiento o de incertidumbre y se
reseñan como una parte sustancial del encuentro entre dos personas. Podemos
encontrarnos con dos tipos de entrevistas, la primera, con personajes y la
segunda, con una persona en la calle. Las preguntas se hacen como un
cuestionario abierto y tiene que variar. Esas preguntas que uno prepara tiene
que ser del tipo: el entrevistado es un intermediario, una verdadera entrevista
hace una conversación. Si no surge la comunicación con ciertas preguntas se
pasa a otras. Las entrevistas pueden ser profesional o personal. El periodista
puede saber mucho, pero tiene que adoptar el punto de vista del lector. Se
expone un ejemplo: en la Comuna de París de 1870, donde hay una guerra en la
que Francia es derrotada y que supone una revolución en Europa, Marx contesta
con términos teóricos y el entrevistador decide cortarle el meeting. Además, se
expone otro ejemplo donde se considera central la entrevista entre Klipling y
Mark Twain. El mismo Kliping se indigna porque consideró inoportunas muchas de
las preguntas recibidas. No es una entrevista cualquiera, es a un personaje
famoso y el periodista realiza la entrevista de una forma agresiva.
Finalmente,
cabe destacar algunas de las grandes entrevistas a escritores que han surgido a
lo largo de nuestra historia:
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